EL POTRO SALVAJE DE HORACIO QUIROGA PDF

Ver correr aquel animal era, en efecto, un espectculo considerable. Corra con la crin al viento y el viento en sus dilatadas narices. Corra, se estiraba y se estiraba ms a! Corra sin regla ni medida, en cualquier direccin del desierto y a cualquier "ora del da.

Author:Zololl Teran
Country:Republic of Macedonia
Language:English (Spanish)
Genre:Marketing
Published (Last):1 August 2013
Pages:456
PDF File Size:9.38 Mb
ePub File Size:8.6 Mb
ISBN:321-2-23392-183-6
Downloads:74373
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Vocage



Puedo darme por contento con este rico pasto. El tiempo pasaba, entre tanto. Ahora estoy cansado. En efecto, estaba cansado. Lo cierto es que mientras Keawe contemplaba al hombre y el hombre observaba a Keawe, cada uno de ellos envidiaba al otro.

Pruebe usted mismo. Trate de romperla. Un diablo vive en ella y la sombra que vemos moverse es la suya; al menos eso creo yo. Hay una cosa que el diablo de la botella no puede hacer Y no quisiera verme mezclado en ese asunto. Una es que se pasa usted todo el tiempo suspirando como una doncella enamorada; y la otra que vende usted la botella demasiado barata.

En cuanto a venderla tan barata, tengo que explicarle una peculiaridad que tiene esta botella. Si se vende por lo mismo que se ha pagado por ella, vuelve al anterior propietario como si se tratara de una paloma mensajera. Ahora bien, esto trae consigo dos problemas.

Y segundo Tenga su botella. En cuanto a la redonda panza, estaba bien encajada en el bolsillo de su chaqueta de piloto. La siguiente cosa que hizo fue comprar un sacacorchos en una tienda y retirarse a un sitio oculto en medio del campo.

Estaban solos en el castillo de proa. Se me ocurre una cosa. Porque ya tienes preparado el sitio para hacer la casa. Porque yo sigo pensando lo mismo. Lopaka y Keawe se miraron el uno al otro y asintieron con la cabeza. La casa se alzaba en la falda del monte y era visible desde el mar. En cuanto a la casa, era de tres pisos, con amplias habitaciones y balcones muy anchos en los tres. Muebles de todas clases adornaban las habitaciones.

Quisiera ver yo mismo al diablo de la botella. Porque, si tengo que decirte la verdad, verlo me ha dejado muy abatido. Pero voy a decirte la verdad. Ahora ya lo sabes todo, y si no quieres volver a verme, dilo cuanto antes. Es bien triste para cualquiera padecer esa enfermedad. Al caer la tarde pasaron Diamond Head y llegaron al muelle de Honolulu. El joven estaba tan blanco como el papel. Y el que la compre Kokua era afable por naturaleza.

En Inglaterra existe una moneda que vale alrededor de medio centavo. No encontraremos nada mejor. Algunas veces rezaban juntos; otras colocaban la botella en el suelo y se pasaban la velada contemplando los movimientos de la sombra en su interior. Cuando Kokua avanzaba ya por la avenida, el viento trajo unas nubes que ocultaron la luna.

No le quepa duda. Luego vio al anciano que regresaba trayendo la botella. Pero me faltan las fuerzas. Espere un momento. Es mi mano la que se resiste y mi carne la que se encoge en presencia de ese objeto maldito.

Deme la botella.

TRIZ 76 STANDARD SOLUTIONS PDF

El Potro Salvaje Horacio Quiroga

.

CONNY MENDEZ EL MARAVILLOSO NUMERO 7 PDF

El Potro Salvaje

.

IMD WORLD COMPETITIVENESS YEARBOOK 2014 PDF

Prueba Del Cuento El Potro Salvaje ensayos y trabajos de investigación

.

FORMATION EASYPHP PDF

El potro salvaje

.

Related Articles